sábado, 30 de octubre de 2010

Fansubs, piratería y voluntariado

Ana de Analizando la traducción ha publicado un artículo sobre la legalidad de los fansubs y la traducción como forma de ganarse la vida o como forma de transmitir cultura. Tengo que añadir unos cuantos blogs que he descubierto recientemente a mi blogroll y éste será uno de ellos. Siempre es agradable encontrar traductores frikis como yo.

Como actual traductor, antiguo fansubber de miniseries de Terry Pratchett y consumidor de fansubs y scanlations, el tema me toca de cerca.

Antes de empezar, aclaro dos conceptos. Fansub es la traducción, subtitulación y distribución de subtítulos por fans y para fans sin ánimo de lucro. Puede incluir la digitalización y distribución del material audiovisual o sólo el texto de los subtítulos. Scanlation es el escaneo, traducción, maquetación y distribución de cómics por fans y para fans sin ánimo de lucro.

La traducción ES una modificación del original, eso que quede claro. Las obras con licencia Creative Commons tienen una etiqueta opcional llamada "nd" ("No Derivatives"), la cual prohíbe tanto la reutilización de personajes y tramas como las remezclas y las traducciones. En contraposición a la by-nc-nd, que no permite obras derivadas, Creative Commons define la licencia by-nc-sa, que sí las permite, tal que así: "Others can download and redistribute your work just like the by-nc-nd license, but they can also translate, make remixes, and produce new stories based on your work." Pero éste es un punto menor, ya que las obras de las que hablamos tienen copyright, no copyleft.

La libre distribución por Internet de material con derechos de autor (=piratería sin ánimo de lucro) es una espada de dosble filo. Por una parte, permite acercar al gran público una obra previamente desconocida. Esto crea interés y hace que una editorial o distribuidora se anime a sacar el producto en el territorio. Por la otra, cuando ya se distribuye comercialmente esa obra, ésta tiene que competir con la piratería sin ánimo de lucro en desigualdad de condiciones. Una es gratis y va al día, mientras que la otra se paga (y se paga bien) y va atrasada. Esto pasa con series americanas, con anime de TV, con pelis, con cómics e incluso con novelas. Dadas las limitaciones del formato, estos dos últimos no le arañan demasiado mercado a la distribución oficial (todavía), pero en los casos anteriores todo son ventajas sobre la distribución comercial.

N. del T.: Juego de palabras intraducible
Ciertos grupos de fansubbers cortan su trabajo en una serie (o grupos de scanlators paran de trabajar en un cómic) cuyos derechos ha adquirido una distribuidora comercial. Por lo que decía antes de competir en desigualdad de condiciones, vamos. Esta actitud les honra, pero son los menos y de poco sirve. La mayoría de grupos siguen con su trabajo alegremente. Los fans se quejan de los grupos que han abandonado una serie a favor de la distribución comercial y el resultado es que otros grupos retoman el trabajo desde donde se quedó ese grupo. Es normal, imagínate que estás en el volumen 30 de un manga, cuya traducción se paraliza porque una distribuidora ha adquirido sus derechos, y te toca esperar... (30 volúmenes / 12 meses) un mínimo de 6 años para continuar con la historia. Es la grandeza de Internet, la aparente anarquía que se auto organiza.

Las cadenas de televisión, y sobre todo Cuatro, se han adaptado a esta carrera en desigualdad de condiciones. Si hoy echan un capítulo de House M.D. en EEUU y mañana te lo puedes descargar subtitulado al español, ¿para qué vas a esperar meses a que llegue a tu país? Hoy en día no se habla de meses. Se habla de semanas para la versión doblada y de días para la versión subtitulada oficialmente. Con la final de Lost la subtitulación comercial llegó al nivel de los fansubs, aunque la emisión no estuviera libre de errores. En muchos casos, preferimos ver la VO, o la VOSE, al día siguiente en lugar de esperar a que llegue a la tele. El resultado es que la ficción extranjera cada día tiene menos cabida en la tele española. En su lugar, triunfan los programas de producción propia, a ser posible chorras. Ahí están los Sálvame y demás bazofia; ahí están los datos de audiencia de Cuatro y la Sexta, que apuestan por la ficción extranjera, comparados con los datos de Telecinco y Antena 3, que apuestan por los cotilleos nacionales. De todo esto somos parcialmente responsables, dejando de lado por un momento la pasión nacional por los cotilleos de portería y el marujismo generalizado.

Tengo una camiseta  muy chula tal que así
Que conste que no estoy intentando dar lecciones morales a nadie. Tal y como está concebida la propiedad intelectual, estoy totalmente a favor de la piratería. No quiero comprar DVDs, ni ver la tele, ni comprar cómics o libros. Quiero comprar versiones digitales (los productos físicos que ocupan sitio) de estos productos a un precio justo y con unas condiciones favorables al consumidor. Alternativamente, puedo aceptar el alquiler (compra con DRM o subscripción) si el precio es ridículamente bajo. Mientras me sigan tomando el pelo, conmigo que no cuenten.

Por otra parte está el tema de la remuneración económica de los que participan en el proceso de libre distribución del producto, específicamente del traductor. Yo trabajé unos meses de profesor de español para Cruz Roja, con resultados desastrosos, todo sea dicho. He participado en proyectos colaborativos de traducción de software libre o, al menos, gratuito. He traducido y subtitulado tres miniseries de Terry Pratchett. A menudo traduzco artículos para el Ankh-Morpork Times / El Puercoespín. He maquetado ebooks en formato PDF chungo a formato ePUB (un estándar de ebooks) y los he distribuido para que otros se eviten el curro. Todo esto, sin cobrar un duro y a menudo sin que nadie me lo pidiera. ¿Por qué? Para devolver a la gran comunidad que es Internet una parte infinitesimal de lo que me ha dado. En todos los casos, he trabajado en y distruido material que no estaba disponible en digital de forma comercial. Y sigue sin estarlo.

Lo mismo se aplica con el voluntariado de traducción para Traductores sin fronteras y la Fundación Rosetta: al igual que médicos, ingenieros, bomberos, etc regalan su trabajo a ONGs, los traductores podemos elegir regalar horas de nuestro tiempo.

jueves, 14 de octubre de 2010

Aeropuerto de León busca traductor de lengua exótica: inglés

Quim Monzó publicaba ayer en La Vanguardia una columna de opinión sobre Ryanair y su carismático jefe. No me apetece meterme con Ryanair, para eso ya sobra gente. Lo que me llama la atención es el enlace a Leonoticias, donde se menciona un caso esperpéntico de nuestra España valleinclanesca. Parece ser que desde el aeropuerto de León llegaron a un preacuerdo con Ryanair para ofrecer vuelos internacionales, comunicando León con "Bruselas, Frankfurt, Milán, Bolonia y Gerona (para enlaces a líneas internacionales)". En la columna de La Vanguardia, el autor, quizá sin mala intención, quizá con ganas de armarla, quita el paréntesis de la cita anterior, de forma que parece que el trayecto León-Girona sea un vuelo internacional.
En cualquier caso, la gracia del asunto está en que, desde que se fue el responsable de expandir horizontes del aeropuerto en 2009, ese precontrato con Ryanair se ha quedado en un cajón, olvidado. ¿La razón? "El problema es que el precontraro está en inglés y aquí nadie sabe inglés". ¡TOMA! Más allá de que en un aeropuerto que quiere ser internacional, nadie hable inglés, ¿qué pasa? ¿Que en León no hay traductores? ¿Que no pueden robarle Internet al vecino para subcontratar la traducción? ¿No tienen vuelos con Madrid, para que vaya un traductor de la capital?
Esto es un esperpento en toda regla. Es la España de dos velocidades: la real y la de fantasía. La de los ciudadanos de a pie por un lado y los grandes empresarios y políticos por otra. Humo y espejos.
Ya que la excusa del inglés en León me ha dado para soltar una buena perorata, no quería dejar de mencionar la fiebre por las infraestructuras. ¿Para qué quieres un aeropuerto en Lleida, en León o en Castellón? No creo que valga la pena el gasto en construirlo y mantenerlo con el volumen de pasajeros que lo van a visitar. Están condenados a ser aeropuertos de tercera regional.
¿Para qué quieres un AVE a Albacete o a Cuenca, por muy bonitas que sean sus casas colgantes? Son sólo dos ejemplos, hay muchos más: Cantabria (con Mr. Anchoas), Valladolid, etc. "Es que como está de paso, ya que se ponen, no cuesta nada hacer una estación." Hombre, hacer una estación cuesta, y si ya está hecha igual hay que adaptarla, y luego hay que mantenerla si es exclusiva para el AVE. Además, la gracia de un tren como el AVE es que va más rápido cuanto menos pare. (Los AVE a Alicante y Valencia los entiendo, así los madrileños ya pueden decir que tienen playa. Y no lo digo por interés personal, que yo prefiero los EuroMed y demás, que van suficientemente rápido y son más baratos.) Y ya que estamos, ¿por qué todos los AVEs tienen como origen o destino Madrid? Ah, la España radial, claro. Pero no, es mejor que el cuñado pegue un pelotazo vendiendo a precio de oro los terrenitos donde, qué casualidad, se construye la estación. Y ya que estás, haces una promoción de viviendas al lado, que es muy cómodo tener el AVE enfrente de casa.

Soy de Benidorm, y aquí hasta hace unos cinco años no teníamos estación de autobuses. Increíble pero cierto: sólo había una parada en medio del pueblo donde se formaban unos atascos de aúpa, con una hilera de autobuses en doble fila. Entonces decidieron hacer una estación maravillosa (prometida desde hace veinte años) y extra king size a la entrada del pueblo, con hotel, galerías comerciales y Mercadona. Hace un par de años todas las tiendas cerraron, porque no iba ni el tato, y ahora sólo queda el Mercadona abierto. El hotel creo que no llegó a abrir porque les faltaba no sé qué permiso. A la estación en sí también le faltaban unos cuantos permisos, pero fueron tirando mientras llegaban, que unos permisos de nada nunca han parado a nadie en esta Santa Comunidad Valenciana. ¿Por qué se hizo tal construcción faraónica y totalmente innecesaria? Alguien se llevaría un pelotazo, pero desde luego no fue el pueblo, ni sus ciudadanos.
Aquí tenemos tren, lo llaman Tram (hijo bastardo entre el tren y el tranvía) y va de Alicante a Benidorm y de Benidorm a Denia, a velocidad de tortuga coja porque para, no ya en todos los pueblos, sino en todos los barrios por los que pasa. Lo que nos vendría bien es un Cercanías o un Regional que conectara Alicante con Valencia por la costa (el corredor mediterráneo, lo llaman). Hace la tira de años que lo prometen y dicen que lo están estudiando. Mi padre suele bromear diciendo que no vivirá para verlo, y yo le contesto muy serio que yo tampoco.
Plano y paradas del TRAM Alicante-Denia
Ayer oí que España superará en breve en kilómetros de tren de alta velocidad a Alemania y a Francia, quedándonos los segundos por detrás de China. Yo, sinceramente, preferiría que se preocuparan de enlazar los pueblos con las ciudades con Cercanías y Regionales. Por ejemplo, ponme un Cercanías de Benidorm a Alicante o Valencia (que pare en el aeropuerto, porfaplís) y allí ya me cojo un vuelo internacional, o un tren de largo recorrido a Madrid o Barcelona. Pero no, queda más espectacular y la foto sale más mona si el President Montilla sale inaugurando el nuevo aeropuerto, aunque esté vacío y no se use.

Comitiva de autoridades inaugurando el aeropuerto de Lleida
Para acabar, dos enlaces a medios de la maligna PRISA: el reportaje de Cuatro "¿Era necesario construirlo?" y el artículo de El País "Viva la infraestructura (haga falta o no)".

lunes, 4 de octubre de 2010

Estándares (III)


Personalización
En ocasiones los estándares abiertos permiten un nivel de personalización peligrosamente alto, ya que esto puede llevar a la desintegración y atomización del estándar. Por ejemplo, XLIFF 1.2 permite la creación de metadatos personalizados en ciertos campos. Aunque la creación de campos personalizados por desarrolladores de herramientas y diseñadores de procesos pueda ser positiva cara a evitar el uso de estándares propietarios, esta personalización lleva a incompatibilidades entre las distintas implementaciones, y a la pérdida o corrupción de datos intercambiados entre soluciones. Al ser la compatibilidad e interoperabilidad el objetivo primero de los estándares, la posibilidad de personalización parece incompatible con la idea de utilizar estándares.


Complejidad
A pesar de que los estándares abiertos permitan cierto nivel de personalización, los diseñadores intentan evitarla hinchando los estándares con demasiados metadatos innecesarios. Por ejemplo, la especificación XLIFF 1.2 permite hasta 10 estados de traducción, sin contar la infinita personalización: "final, necesita-adaptación, necesita-l10n, necesita-revisión-adaptación, necesita-revisión-l10n, necesita-revisión-traducción, necesita-traducción, nuevo, aprobado, traducido". Aunque ciertos usuarios necesiten todavía más estados, la mayoría de traductores y, especialmente, gestores de proyecto, tendrían suficiente con una lista mucho más reducida, como "sin traducir", "traducido", "revisado", "necesita revisión" y “final”. Incluso alguien con una visión más pragmática podría argumentar que un estado binario es más que suficiente: o una unidad de traducción está completada o no.
El problema con un nivel tan alto de complejidad reside en el hecho de que, mientras el estándar XLIFF permite estos metadatos, la mayoría de herramientas de localización que dicen ser "compatibles con XLIFF" o no soportan metadatos opcionales o simplemente no implementan la interfaz de usuario necesaria para editar estos metadatos. Por ejemplo, Maxprograms Swordfish es la única herramienta comercial que permite a los usuarios cambiar entre todos los estados posibles. La mayoría de herramientas o bien no van más allá del estado binario antes mencionado o sólo permiten un número de estados que creen "suficientemente bueno". Si un archivo XLIFF cargado de muchos estados de traducción se importa en una herramienta con compatibilidad parcial de la especificación XLIFF 1.2, éstos estados se perderán o no se actualizarán al exportar de vuelta el archivo XLIFF. Todo esto lleva a la pérdida de (meta)datos y a perder el principio de interoperabilidad propio de los estándares.


Interoperabilidad
Como se ha mencionado antes, la interoperabilidad entre procesos es la razón de ser principal de los estándares abiertos. Sin una buena interoperabilidad, los usuarios acaban cansados de perder datos y estar atados a un solo proveedor, además de que los desarrolladores tienen que perder el tiempo reinventar la rueda cada vez que crean su formato propio (y propietario) de trabajo.
Un ejemplo de tal interoperabilidad son las Interfaces de plataforma de aplicación (APIs), que permiten a los sistemas intercambiar datos y solicitudes. Por ejemplo, Google ofrece su servicio Google Translate a terceros mediante su API que hace que cualquier pagina web se traduzca de forma automática con un simple clic, gracias a lo cual muchas herramientas de traducción permiten enviar frases individuales a Google Translate y recuperarlas traducidas sin necesidad de establecer procesos más manuales.
La integración entre distintos proyectos de localización también puede realizarse compartiendo un glosario o una memoria, con la importación o exportación de archivos y con solicitudes u ofertas de actividad. Además, el uso de librerías comunes como gettext (extracción de datos de localización) o translate-toolkit (pre y post-procesamiento de archivos) reduce la duplicacion de esfuerzos y proporciona una experiencia común.
En el caso del contenido en línea, los plugins de los Sistemas de gestión de contenido (CMSs) permiten el intercambio de datos entre distintas soluciones (migración), pero también la exportación de contenidos específicos para ser localizados, ya sea con archivos accesibles offline o como datos mediante APIs. En este caso, es vital conectar el CMS a un Sistema de gestión de traducción (TMS), y así intercambiar los datos de localización en las dos direcciones, como pedidos de traducción y como entregas ya completadas.



(Ésta es la tercera de mis entradas relacionadas con mi tesina del máster. Queda una más sobre estándares y ya cambio de tercio. Como veis, no valgo para investigador. Y no es falsa modestia.)

sábado, 2 de octubre de 2010

Estándares (II)

Estándares abiertos y estándares propietarios
Aunque muchas herramientas de localización comerciales anuncian a bombo y platillo que son compatibles con estándares abiertos, da la impresión de que esta compatibilidad sea algo secundario a sus soluciones propietarias. Por ejemplo, la compatibilidad con TMX en las soluciones de SDL Trados ha sido muy incompleta hasta hace poco, con pérdida o corrupción de datos al convertir una memoria a TMX y después importarla de nuevo a una memoria. Por otra parte, un viaje de ida y vuelta (exportación e importación) usando el formato interno de memorias de Trados solía completarse sin errores.
Los desarrolladores de herramientas de localización prefieren sus propios estándares, ya que los controlan y pueden actualizarlos más fácilmente siempre que lo requieran en lugar de esperar a que un organismo independiente debata, implemente y apruebe los cambios a la especificación. Sin embargo, la aplicación de estándares propietarios por parte de los desarrolladores de herramientas desemboca en mantener al cliente prisionero de una solución o servicio, ya que éste se lo piensa dos veces antes de cambiar de proveedor por la posibilidad de pérdida o corrupción de metadatos en el proceso de migración.

Metadatos
La información almacenada en formatos de archivo se organiza y cataloga mediante los metadatos. Metadatos, como el mismo nombre indica, son datos que "hablan" sobre sí mismos. Por ejemplo, unos metadatos básicos especificarían el nombre del estándar, la revisión y la codificación del texto. Estos suelen aparecer en el encabezado de cualquier estándar compatible con XML. Según la información y los objetivos que persigue el estándar, otros metadatos pueden especificar el idioma, país y otras variaciones (locale) del archivo entero, de campos de texto específicos, etc. También puede especificar las fechas de creación y revisión de un campo, o el autor de cualquiera de éstos, algo especialmente útil en el control de versionado y en la automatización del mantenimiento. Otra información puede incluir comentarios, referencias a archivos externos o URIs (webs, carpetas en red), como bases de datos de terminología, memorias de traducción, reglas de segmentación de texto, traducciones de otros idiomas o frases similares, etc.

Usos de los metadatos
Los metadatos están especialmente destinados al filtrado y a la minería de datos. Por ejemplo, un proyecto de mantenimiento de memorias de traducción podría necesitar revisar todas las entradas creadas o modificadas por un editor específico. Un gestor de proyectos de traducción podría necesitar separar entradas en dos grupos: las que tienen un porcentaje alto de coincidencia (digamos del 90% en adelante) con la memoria de traducción (MT) y el resto. Ambas tareas no tienen mayor complicación, ya que estos metadatos están previstos en los estándares TMX y XLIFF. Aunque las herramientas de traducción empleadas no puedan realizar estas tareas por sí mismas, siempre podemos recurrir a escribir expresiones regulares de búsqueda y reemplazo para extraer o destacar los campos requeridos.

(Ésta es la segunda de mis entradas relacionadas con mi tesina del máster. Queda una más sobre estándares y ya cambio de tercio. Como veis, no valgo para investigador. Y no es falsa modestia.)