jueves, 10 de febrero de 2011

Nokia, desencantando personas

Este fin de semana he ayudado a mi madre a configurar su flamante móvil Nokia C7. ¿He dicho "móvil"? ¿Desde cuándo hay que configurar un móvil? Miento, se trata de un smartphone o teléfono inteligente. En los últimos 2-3 años, se ha producido una revolución silenciosa. Cada vez quedan menos móviles puros que no tengan al menos su aplicación de Facebook. Hoy en día, un smartphone es un ordenador en pequeñito. Por lo tanto, es normal que el común de los mortales, es decir, el no friki tecnológico, se las vea y se las desee para tratar de aprovechar su nuevo móvil más allá de echar una foto ocasional o bajarse el politono de Sálvame. Eso los que quieren aprovecharlo, claro, que muchos solo lo tienen para fardar.

El caso es que estaba ayudando a mi señora madre a dar de alta el C7 en la tienda Ovi de Nokia, algo parecido al Android Market de Google o a la App Store de Apple, cuando se encontró con la siguiente pantalla. Estamos hablando de alguien a quien no le gusta dar números de teléfono ni registrarse en ningún sitio "no vaya a ser que me estafen como con los politonos de la tele".

No sé si se verá bien, pero bajo "Número de móvil", aparece una ayuda que reza "Introduzca el formato internacional, por ejemplo, +123456789". Mi madre me pregunta: "¿Aquí pongo el número con un más delante?" Y yo le digo: "+34, que es el código de España. Ahí sale +1, que es el código de EEUU y Canadá". Y empieza a escribir "+134...". Ya la hemos liado. ¿Habré sido yo, que he dado demasiada información? ¿O será que la ayuda no lo es tanto?

¿Por qué aparece como ejemplo "+123456789"? Uno, porque es un número obviamente inventado y que queda bien mono y dos, porque en el texto original, escrito en inglés internacional (es decir, americano), aparece ese número. Y a nadie se le ha ocurrido cambiarlo.

Más de una vez me he encontrado manuales escritos para un país concreto, ya sea el país del fabricante del producto (Japón, China, Corea o incluso Reino Unido), ya sea el mayor exportador de Occidente, es decir, EEUU. Advertencias de seguridad, medidas (voltaje, longitud, temperatura...), teléfonos del SAT (servicio de Asistencia Técnica), referencias a la ley "estatal" y "federal" (EEUU), legislación sobre radiofrecuencia, sobre gestión de residuos electrónicos o contaminantes... A veces está claro que ciertos datos hay que adaptarlos, por ejemplo, las especificaciones técnicas que aparecen en imperial (pulgadas, Fahrenheit) hay que convertirlas a métrico (centímetros, Celsius) o, en el caso de que aparezcan en los dos sistemas, eliminar el imperial.

Sin embargo, otras veces no está tan claro y hace falta pedir permiso al cliente o informarle de que es necesario adaptar un texto sustituyendo la información original por una local o eliminando la original directamente. Por ejemplo, hace unos años los aparatos eléctricos para el mercado americano tenían un voltaje de 110V, mientras que en gran parte de Europa gastábamos 220V (creo recordar que, antes de entrar en Europa, en España gastábamos otro voltaje distinto). Hoy en día los aparatos vienen preparados para un voltaje de 100V a 240V, con lo que no es necesario un transformador, pero antiguamente había que adaptar tanto el aparato como la información del manual para la red eléctrica de turno. Algo que todavía hay que hacer en ciertos países, por cierto.

También nos podemos encontrar con mediciones en el sistema imperial. Todo está muy claro cuando un texto habla de pulgadas o de grados Fahrenheit, pero si estamos frente a un texto de fontanería igual nos encontramos con una medida "exótica": psi. Si no nos informamos, igual ni pensamos y lo dejamos así, pero en España y en gran parte de la UE se habla de bares. ¿Podemos hacer la conversión al sistema métrico alegremente, cambiar el dato y a otra cosa? Es posible que la sección nacional o comunitaria del fabricante haya hecho mediciones oficiales en laboratorio y quiere que se usen esos datos, que pueden diferir (poco, pero de forma crucial) de la conversión directa que nosotros hayamos podido hacer.

Y, ¿qué pasa cuando solo aparece un número de teléfono estadounidense? Entonces es necesaria la ayuda del cliente para que nos proporcione la información local válida. Lo malo es que hay mucho cliente intermediario pasota que no nos proporciona la información, tenemos que dejarlo sin adaptar y luego todo son prisas a última hora cuando se dan cuenta del fallo.

Pero volvamos al tema de Nokia, ya desde una perspectiva menos traductóloga y más tecnológica. No me extraña que el jefazo de la compañía finlandesa les haya metido un buen rapapolvo a sus empleados. Desde luego que el Symbian del C7 no es la misma caquita que yo sufrí en el N80, pero sigue siendo poco agradable de usar. El sistema operativo en sí es decente, pero no es ninguna maravilla comparado con Android o iOS. Sin embargo, el proceso de registro en la tienda Ovi es muy molesto, la descarga del software de gestión de música de Nokia para el PC falla 5 veces de cada 4 (mi madre insistía en que podría bajarse música gratis y yo venga a decirle que no), la aplicación nativa de Facebook es una caquita que se desconecta continuamente, etc.

Señores finlandeses, ya habéis oído a vuestro jefazo. Es hora de que os pongáis las pilas, que os pilla el toro.

1 comentario:

  1. yo tengo un nokia c7-00 y no me deja darme de alta en la tienda ovi movistar, hay mas compañias para dorar la pildora a movistar

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