jueves, 26 de mayo de 2011

Los piratas también son consumidores

Leo en este blog sobre un estudio de los hábitos de piratería de libros. El titular es que las mujeres de más de 35 años son las que más piratean libros.


Ese estudio solo ve lo que le interesa. Me parece lógico que las mujeres de más de 35 años sean las que más piratean libros... porque son las que más leen. Nadie lee más que una adicta a la literatura romántica (fantasía urbana romántica, novela histórica romántica, etc). Y si son las que más leen, me parece lógico que sean las que más compran libros además de piratearlos.

Tengo conocidas en Goodreads, Libroselectrónicos, Mobileread y demás que leen una barbaridad de libros, más de 100 al año sin problema. Puedes comprar mucho, pero gastarte, digamos, 10 dólares por libro a 100 libros al año... 1000 dólares en libros es una pasta. Así que compran lo que pueden y lo que no, se lo descargan gratis.

¿Cuál es el problema? ¿Que piratean mucho? No, eso es una consecuencia del problema. El problema es que nadie les ofrece lo que ellas necesitan y, por lo tanto, se buscan la vida como pueden. Podrían ir a la biblioteca y sacar el libro gratis, pero es más cómodo leer la versión digital.

La tienda Fictionwise era famosa por su club de lectores. Comprabas un libro y te daban crédito para comprar otro. Sus precios no eran más baratos que otras tiendas, de hecho a menudo eran ligeramente más altos. Pero te compensaba si comprabas mucho. Comprabas un libro que vale 10 y te daban un crédito de 1. Comprados 10 libros, el número 11 te salía gratis. Así fomentaban la fidelidad del cliente y el consumo. ¿Qué pasó? Las idiotoriales les lanzaron sus perros abogados y les obligaron a eliminar este club de lectura. ¿Consecuencia? Muchos consumidores dejaron de ir a esta tienda como protesta. Y no han vuelto. Pérdida de beneficios.

Para este tipo de consumidores sería mejor una modalidad de suscripción, rollo Spotify. Pagas, digamos, 20 dólares al mes y tienes acceso a todos los libros que quieras. Te los descargas y te duran 30 días. Si pasados 30 días no validas que sigues suscrito, se borran. Magia. Ale, dejo esta oportunidad de negocio para quien la quiera recoger. Aquí hay pasta, a ver cuál es la editorial que se atreve a dar el primer paso.

2 comentarios:

  1. A mí es que no me cabe en la cabeza, tío, en serio. Mi madre un poco más y se lleva el Inves al retrete y cada mes me pide que le descargue un libro. Si tuviera una plataforma decente y sencilla para comprarlos a un precio razonable, está claro que lo haría. Y ella no lee más de 10 al año...

    ¡Están locos estos romanos!

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  2. Si hubiera una modalidad de suscripción como la que sugieres, estoy segura que más de una se lo pensaría dos veces antes de buscar otras opciones.

    De momento, nos buscamos las habichuelas como nos dejan.

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