martes, 4 de enero de 2011

Libros cerrados y controlados

Leo en Zonafandom que han publicado una app para el iPijada que contiene el libro Los caminantes de Carlos Sisí, de Dolmen Editorial. Por alguna razón que se me escapa, está de moda publicar apps de libros en lugar de ebooks.

La diferencia es importante: una app es código binario y un ebook es texto sencillo con formato especial. Vamos, que una app solo puede ejecutarse en el sistema para el que se ha creado, mientras que un ebook es versátil y, DRM aparte, puede leerse en muchos sistemas.

Justo ayer un señor en TeleRead se oponía a los libros en forma de apps. Compró un libro de cocina en papel. Luego salió una versión para el iPad y lo volvió a comprar, aunque le pareció que la app estaba falluta y esparaba una actualización. No hubo actualización, pero sí apareció una versión "mejorada" que valía el doble y que se pagaba aparte. Después de pagar dos veces por el mismo contenido, tiene que volver a pagar si quiere leer el libro a gusto. Y, claro, se niega.

Parece que interesa más que se lea en un teléfono inteligente que en un ebook (entiéndase lector de ebooks), cuando es lo segundo lo que está pensado para leer, como su propio nombre indica. Lo más gracioso de todo esto es que, si se hubiera publicado el libro como ebook en lugar de como app, se podría consumir tanto en un teléfono inteligente como en un ebook. Sin embargo, la editorial prefiere limitarse su mercado potencial. Una decisión comercial muy inteligente, sí señor.

He dejado este comentario en la noticia de Zonafandom:

Qué alegría, Dolmen al fin mueve ficha con los ebooks. Pero yo no tengo un iCacharro, tengo un Kindle. Voy a comprarlo en la Kindle Store... Ah, pues no está.
Bueno, no pasa nada. Lo compro en ePUB, autorizo el PC con Adobe Digital Editions, descargo el libro, le quito el DRM, lo convierto a MOBI y en dos patás lo puedo leer. A ver Cyberdark... Pues tampoco está. Bueno, en Libranda seguro que sí... Nada, no tengo suerte.
(Eso sí, si busco el libro en papel en Casadellibro me lo ofrecen en tándem con un lector de ebooks. Muy inteligente, sí señor.)
Voy a ver en Google, que ahí hay de todo. Mira qué bien, gratis y en multiformato, listo para leer. Así da gusto, tú.
...
Para mear y no echar gota.
Luego las editoriales irán a llorar a la menestra Sindescargas quejándose de que los internautas malotes les roban su mercancía y dirán que su negocio peligra. Con estas decisiones comerciales no me extraña que peligre.

Ya escribí a Dolmen Editorial hace unos meses y me contestaron que están trabajando en publicar ebooks. Tengo la manía de escribir a las editoriales cuando encuentro un libro que quiero leer y que no está en ebook. No sé si sirve de algo, pero tengo claro que lo que no sirve de nada es callarse. El que no llora no mama.

Como todavía me quedan ganas de trolear, escribí a la editorial para preguntar sobre apps vs. ebooks y enlacé a mi jocoso comentario. Eso fue el pasado miércoles, pero todavía no me han contestado. Ni creo que me contesten: los trolls somos molestos. Allá ellos con su negocio.