martes, 19 de abril de 2011

Hasta luego y gracias por el pescado

Un autónomo que solo necesite un PC con conexión a Internet para su trabajo y que no tenga compromisos familiares (pareja, churumbeles) tiene muchas posibilidades para cambiar su vida a mejor.

En las tarjetas de visita de autónomos pocos ponen su dirección. Bueno, en muchos casos la dirección de la oficina de uno es su propia casa y eso no se comparte tan alegremente. Pero es que además llevamos la casa a cuestas: podemos hacer tantas mudanzas como queramos y masocas seamos. No estamos atados a una empresa a la que acudir de lunes a viernes.

No creo que seamos muchos los que decidimos liarnos la manta a la cabeza e irnos a la otra punta de España (o a otro país) para trabajar desde casa. Están los que viven en casa de sus padres, los que siguen el trabajo asalariado de su pareja, los que se mudan a una ciudad cercana a su pueblo... Yo he decidido dejar la casa paterna de Benidorm (Alicante), para irme a Gijón (Asturias), donde llevo ya unas semanas viviendo. Estoy muy loco, sí, me lo dicen los asturianus que se enteran de mi decisión de abandonar el sol para irme a la lluvia.

¿Por qué tan lejos?

El tercera rueda lúser dice AWESOME!
Mis amigos del pueblo, a los que conozco más de media vida, tienen su vida más o menos encaminada. Tienen parejas estables y buen futuro laboral. Cuando salimos a cenar, vamos mis dos amigos, sus parejas y yo. Soy una "tercera rueda" (quinta, en mi caso), como dicen los yanquis, o un aguantavelas como se dice en España. Hay que ser ciego para no ver que esta situación es insostenible. Es normal, nos acercamos a los treinta años y uno cada vez tiene menos tiempo para los amigotes y debe centrarse en la vida familiar, aunque los hombres intentemos huir de estos compromisos. Además, para alguien que ha vivido lejos de sus padres durante nueve años, supone un trauma pasarse casi un año en casa, mantenido.

En resumen, necesito una terapia de choque, algo que me obligue a espabilarme. Aprender a nadar o hundirme. Un cambio radical, una tabula rasa, reinventarme a mí mismo. Necesito nuevos aires, los aires del norte.
Aquí los WarCry con su melena al viento del norte (asturiano)
Escoger una ciudad
No tiene sentido que alguien que va a trabajar desde casa y no depende del contacto físico para tratar con sus clientes escoja una gran ciudad para asentarse. El coste de vida es demasiado alto. Hay que ser algo ciego para establecerse de autónomo en Suiza, sin ser suizo. Lo mismo va por Madrid, Cataluña o el País Vasco. Descartadas.

En un documental oí hace un par de años que las comunidades españolas con las casas más baratas eran Asturias y Extremadura. Por ahí empecé. Abrí un mapa digital y empecé a añadir ciudades pequeñas o medianas a la lista. Gijón, Avilés, Oviedo, Cáceres, Mérida, Badajoz, León, Salamanca, Valladolid, Santander. Ahora mismo no recuerdo por qué no incluí Vigo o Santiago.

Primero vi el transporte: las conexiones con mi familia y con destinos importantes. Un aeropuerto "no fantasma" con aerolíneas de bajo coste. Buena línea de tren de larga distancia, con cercanías si es posible. Frecuencia, tiempo total y coste, transbordos incluidos, sea de tren o de avión (o de bus para los paticortos). Hay que mirar la letra pequeña, porque luego te encuentras sorpresas como que el aeropuerto de Asturias ha eliminado más de la mitad de vuelos internacionales para la temporada 2011, casi nada: Bruselas, Praga, Lisboa... El tren suele ser más estable que el avión en su oferta. En Aena hay información sobre las rutas y aerolíneas que operan en los distintos aeropuertos, luego es cuestión de buscar vuelos concretos.

Luego miré la oferta de pisos que se ajustaran a lo que yo buscaba. El número total que entraran en un rango de precio, de tamaño (un soltero no quiere tres habitaciones), de situación, etc. Hay varias herramientas útiles para filtrar resultados rápidamente: Fotocasa, Pisos, Enalquiler...

A continuación consulté, vía la Wikipedia y webs de ayuntamientos, la población y especialmente el porcentaje de población joven. El poco turismo que consigue Benidorm en los dos últimos años consiste en abuelos del IMSERSO, jubilados europeos y guiris de desfase de fin de semana. Por lo demás, el pueblo está muy desierto y da penita, aunque supongo que a partir de semana santa se irá recuperando. Si hay población joven, hay oferta cultural. Busqué el número de teatros y salas de cine (carteleras de diarios, servicios de compra de entradas), si había cines de barrio (para las pelis clásicas y minoritarias) o filmoteca, si había oferta de cine en versión original... También es muy relevante la oferta de cursos, talleres y los polideportivos públicos (piscina, clases de mantenimiento físico), algo vital cuando no conoces a nadie en una nueva ciudad.

Más adelante comprobé la temperatura media a lo largo del año, la mínima en los meses de invierno y la máxima en los meses de verano vía Protiempo. Y para acabar, el último dato: las cervecerías de calidad. Cervezas raras de importación, cerveza artesanal... ¡La cerveza es vida y cultura! Para esto hay que tirar de blogs cerveceros, como Lúpuloadicto.

Recopilación de datos por ciudades
Vale, ahora mezclo todos los datos, agito bien y ¿qué tengo? Un lío impresionante. A veces los datos numéricos hacen fácil descartar una ciudad por un motivo importante, pero a menudo varias están empatadas o no hay un dato numérico claro. Entonces puede usarse el clásico método de los dados, la diana o el pito-pito-gorgorito. Descarté unas cuantas ciudades con métodos (pseudo)científicos, pero no podía decidirme entre Salamanca y Gijón. Pides consejo a amigos que han vivido ahí, que viven allí, pero no es fácil.

Ahora que llevo unas semanas viviendo en Gijón me doy cuenta de que quizá Gijón no es Asturias por lo que se refiere al coste de vida. Sigue siendo moderadamente barata, pero Gijón es una ciudad de tamaño medio, con lo que los precios no pueden estar muy bajos. De todas formas, estoy contento con mi decisión.

Ahora el manual del buen bloguero me indica que tengo que pedir la intervención del lector. No, en serio, de verdad que me interesa. ¿Soy el único loco que da tantas vueltas para decidir una ciudad en la que establecerse? ¿Hay algún foro por ahí con gente de culo inquieto que quiere cambiar de ciudad e intercambia información y consejos? Algo rollo Spaniards, pero sin salir del país.

miércoles, 13 de abril de 2011

Renovarse o morir: etimología y uso real del femenino

Cotilleando el manual de estilo de Fundéu, me he encontrado un artículo jugosito, de los que me gustan a mí, sobre el sexismo lingüístico. Este de aquí defiende la corrección de escribir presidenta. He empezado a leerlo predispuesto a renegar de esta decisión, pero al final ha habido un detalle que me ha convencido de la validez de decir presidenta y otros casos similares.

LA presidenta retozando en la arena
Leedlo, que no os quiero destrozar el final.

¿Ya?

...

Sigamos.

Dejando de lado el tema de ser / ente, que ni me había planteado que podría ser el participio presente del primero, lo que me interesa es el tema del participio presente, como yo lo llamo, o el participio activo, que parece ser el nombre oficial.

Veréis, yo en el instituto estudié tres años de latín, el máximo que podía estudiarse en BUP+COU. No teníamos francés ni ninguna otra moderna (los de ESO sí tenían francés), así que hice todo el latín que pude. En COU éramos tres personas dando clase en el despacho del profesor, que era (y es) un maestro de la vieja escuela (tonterías las justas). Vamos, que el latín me encantaba. El caso es que en latín tenían participios de pasado, como nosotros (amado, existido, etc), pero también tenían participios de presente (amante, existente, etc). Mientras para nosotros los participios de presente son la excepción y no se usan como participios, sino como sustantivos o adjetivos, en latín los participios de presente se usaban también como señores participios y eran tan comunes como los de pasado.

Los que tenemos afición a las lenguas muertas (también hice griego en COU) somos un poco carcamales y nos resistimos a los cambios. "Esto no puede ser porque viene del latín, que patatín y patatán". La etimología es buena porque te da cultura general y te amplía el vocabulario una barbaridad, pero es mala porque te hace algo pedante y resistente a los cambios. Como se puede desprender de lo anterior, el rollo este de decir presidenta (y similares) no me convencía. Si en latín el participio de presente acababa en "-ns, -ntis" y era de género invariable, ¿qué necesidad hay en español de explicitar el género? Se usa el "-nte" para ellas y ellos y santas pascuas. Ese género neutro que tanto odian las feminazis ciertos extremistas.

Lo que me ha hecho cambiar de opinión es que no me choque sirvienta, pero sí presidenta. Decir sirvienta es algo completamente aceptado porque hace muchos años siglos que hay sirvientas, pero lo de las presidentas es algo más reciente. Vamos, que hasta la etimología debe rendirse al uso y a la realidad social.

Una sirvienta chillando "¡el señoriiiiito!"
...

Aunque sea un uso muy estúpido y nada coherente. ¿Por qué no decimos hablantas como femenino de hablantes? ¿Por qué esta manía de meter la -a cada vez que se ve una -e o una -o, válidas para los dos géneros? Vale, acepto decir presidenta. Pero, ¿tengo que mirar cada participio de presente en el DRAE antes de saber si debo usar el femenino en -nta o sigue valiendo -nte? Eso es de locos.

Esto de los géneros en las profesiones es muy entretenido y extremadamente polémico. No hablo de extremismos políticamente correctos tipo "ciudadanas y ciudadanos" ni "votantas y votantes" (qué mal suena votantas, pardiez), en los que esas cabezas pensantes se pasan el principio de economía lingüística por la rabadilla. Me refiero a la explicitación del femenino. Si me llaman al portal, pregunto quién es y me contestan "la cartera", juro que contestaré "las carteras no hablan, son inanimadas" y no abriré. Sí, sé que el DRAE acepta cartera como persona desde hace tiempo, pero me da cosica.

Desde la publicación de la nueva ortografía en la que se cambiaban reglas que habían sido así "de toda la vida" (o por lo menos los maestros del cole así nos lo explicaron), ando un poco perdido. Sé de traductores que, al anunciarse la nueva ortografía, renegaron de la RAE diciendo "pues yo pienso segur acentuando los demostrativos" o "¿guión sin tilde? ¡jamás!" y, por encima de todo, "me quitarán la i griega de mis frías manos muertas" (léase con un rifle en la mano). Pero, nos guste o no, en teoría tenemos que seguir las enseñanzas de la RAE porque luego nos puede llegar un revisor señalando un recurso de la RAE o de Fundéu y nos tendremos que callar y aceptar los palos por listos.

¿Y vosotros, qué pensáis de todo esto? ¿Tenemos que aceptar lo que diga la RAE sí o sí? ¿No podemos resistirnos aunque sea un poquito? ¿Y qué hacemos con la formación de femeninos en las profesiones? ¿Le metemos una -a a todo por si acaso?

Nota:
No soy dado a poner fotos porque no me gusta recibir amenazas sobre derechos de autor, pero he seguido el ejemplo de Álvaro y me he decidido a poner un par de fotos chorras para animar el cotarro.
Fuente foto 1
Fuente foto 2 (¡flipa!)

sábado, 2 de abril de 2011

Pruebas de traducción e imagen profesional

Esta bitácora está orientada a las TIC en general, con especial interés en la publicación digital, y a la ingeniería de localización. Si no suelo hablar de aspectos profesionales de la traducción es porque todavía no traduzco profesionalmente. Pasé cuatro años en una empresa de traducción haciendo de todo un poco, desde traducir catálogos de juguetes (también para niños) a hacer el mantenimiento de los servidores casi como afición. Después de hacer un máster de año y medio sobre localización, este mes de abril empiezo a trabajar como traductor autónomo, que al fin y al cabo es para lo que estudié la carrera.

En otras bitácoras más orientadas a la práctica de la traducción suelo dar la brasa con mis relatos de abuelo cebolleta sobre lo que para muchos traductores es "el lado oscuro de la traducción", es decir, mis experiencias desde el prisma de un gestor de proyectos (PM) en una empresa de servicios lingüísticos y de diseño. ¿Se entera de algo el PM? ¿Hace lo imposible por estrangular al pobre traductor en tiempo, tarifas y otras exigencias? ¿Le importa algo la calidad o solo decir que sí a todo lo que le pide su cliente?

Como me han recomendado en varias ocasiones que cuente mis experiencias como gestor, se me ha ocurrido que hoy voy a hablar sobre la selección de personal, específicamente sobre las pruebas de traducción y cómo se evalúan estas. Todo esto viene a raíz de esta entrada de la bitácora de Pablo.

Digamos que una empresa necesita nuevos traductores de inglés a español porque los habituales están muy ocupados, han bajado de nivel últimamente o han subido sus tarifas más allá de lo que se puede permitir la empresa. O digamos que esta empresa está buscando becarios que necesitan prácticas de empresa para completar su máster. Digamos que, después de hacer una primera criba, quedan unos cuantos candidatos con suficiente experiencia y disponibilidad. Para seleccionar uno, se decide hacer una prueba de traducción.

Los candidatos reciben simultáneamente un correo con las instrucciones de la prueba, los archivos que traducir, la referencia visual (PDF, capturas de pantalla, vídeo, ayuda o software compilados), la terminología y la memoria de traducción. En las instrucciones se les insta a hacer preguntas si lo consideran necesario.

Primero: ¿qué preguntas pueden hacerse y cuáles mejor evitar?

Lo primero es juntar todas las preguntas en uno o dos mensajes como mucho. Bombardear al PM con dudas según las vamos encontrando no predispone al PM a tu favor: le estás tocando la napia. Enviar dudas y llamar a los cinco minutos para ver si las ha recibido "porque todavía no he recibido respuesta" tampoco mola. Lo mismo si le envías la prueba y a la hora le estás llamando para preguntar si tiene ya los resultados. Trata al PM como te gustaría que te trataran a ti.

Las dudas aceptables corresponden a las instrucciones y a los materiales de traducción que has recibido. Si las instrucciones no tienen sentido o se contradicen, si hay incoherencias entre la terminología y la memoria, si te hace falta contexto visual que no aparece en el PDF, etc. Obviamente, si las instrucciones dicen que, en caso de contradicción, la terminología prevalece sobre la memoria, no es necesario que escribas "he encontrado un conflicto, ¿hago caso a la terminología?". Todo esto es de perogrullo, pero prefiero explicitarlo. Si pongo estos ejemplos es porque los he sufrido en mis carnes, que conste.

Si no te gusta el estilo de la memoria, te aguantas, son cosas del cliente. Si encuentras fallos objetivos y demostrables en la memoria, los corriges en tu traducción. Si no entiendes el texto, te buscas la vida. Si no te decides entre dos equivalencias en tu traducción, es tu problema. Esto no es la universidad, esto es la Vida Real TM. Si la terminología tiene fallos ortográficos, de sentido, de comprensión, etc... cuidado, puede tratarse de elementos de la GUI o del OSD y a menudo estos son inamovibles por mucho que te repateen el estómago. Si te hueles algo así, igual conviene preguntar, porque puede ser una trampa. Si el texto es ilegible (un documento escaneado) o el inglés está tan mal redactado que es imposible (imposible, no simplemente difícil) entenderlo, es mejor preguntar antes que callarse: puede ser una trampa y esperan de ti que preguntes.

Segundo: encuentras (casi todo) el texto ya traducido en Internet

Puede pasar. Quizá en la empresa reciclan la misma prueba hasta la saciedad y en algún momento su cliente ha subido la traducción a Internet. Y la traducción es muy buena. O es una castaña. Lo que tú no sabes es si el PM es consciente de que la traducción se encuentra fácilmente en Internet. Igual es una trampa para ver qué haces. Qué sádicos son los PM, que les gusta ver cómo sufres, ¿eh?

Opción 1: la traducción es muy buena, te la copias, cambias alguna chorradilla y entregas la prueba sin decir nada. Suspendido por callarte información vital en lugar de compartirla con el PM. Buaj ja ja ja ja, qué malo es el PM.

Opción 2: la traducción es mala, pero la copias casi toda porque "es la oficial". Ya da igual que confieses que la has encontrado o no, el caso es que has entregado una mala traducción. Suspendido por entregar una basura.

Opción 3: la traducción es muy buena, pero tú no la encuentras y vas a tu rollo. No suspendes, pero igual te quitan un puntito por no documentarte.

Opción 4: la traducción es buena o mala, pero tú avisas al PM en cuanto te das cuenta y solicitas instrucciones. Bien hecho, no has caído en la trampa. El PM ya te dirá qué hacer.

Obviamente, esto de encontrar el texto ya traducido no debería pasar en una prueba de selección. Igual solo encuentras una parte del texto y entonces es posible que sea una trampa para ver qué haces. En cualquier caso, no debería pasar: es una prueba para demostrar que sabes traducir, no para demostrar que sabes buscar. Si encuentras gran parte o el total del texto ya traducido, pasa algo raro. Igual la empresa no está realmente interesada en ti, igual le dan igual los resultados o igual se han despistado y les toca renovar su plantilla de prueba. Personalmente, yo prefería hacer pruebas por tandas y cambiaba el texto con cada tanda. A veces es una puñeta encontrar textos con suficiente material de referencia y que contengan suficiente chicha para evaluar, con lo cual al PM de turno le puede dar pereza actualizar las pruebas y acaba pasando esto de encontrar la traducción ya hecha en Internet. Los PM también lloran.

Tercero: ¿qué notas pueden incluirse y cuáles sobran?

Nadie quiere leerse dos páginas de comentarios tuyos demostrando que sabes documentarte y que has encontrado equivalencias mucho más chulas que las que aparecen en la memoria. Me he llegado a encontrar casos de gente que añade una lista de referencias porque sí, porque lo vale, aunque no haya conflictos con las referencias ni necesidad de justificar sus decisiones. Lo mismo vale para los que añaden una lista de opciones: "he puesto X porque salía así en la memoria, pero también valdría Y porque lo he encontrado aquí". Decídete, tienes que entregar una traducción como si fuera directa a imprenta. Repito, esto no es la universidad, aquí te van a pagar por un servicio.

Una nota aceptable sería: "he intentado seguir la memoria en la medida de lo posible aunque no me convence el estilo" o "he seguido la terminología, pero recomendaría cambiar esto, eso y aquello" (en archivo aparte si son muchos cambios). En el caso de un encargo real, también añadiría "he encontrado unos cuantos errores en el original, los incluyo en un archivo aparte por si el cliente quiere corregirlos" (errores objetivos y demostrables, por favor, no seamos pedantes). Ahora mismo no se me ocurren más notas posibles, pero diría que es mejor preguntar con tiempo que añadir una nota cuando ya es demasiado tarde. A veces tu texto lo revisará a fondo un nativo, a veces alguien que habla tu idioma comprobará que no haya fallos obvios (¡el corrector ortográfico, por favor!) o de comprensión y a veces tu traducción solo pasará unos controles de calidad semiautomatizados tipo QA Distiller, ApSIC XBench, el QA Checker de Trados o controles manuales a ojímetro. Estos controles sencillos son más típicos de un encargo que de una prueba, pero bueno. En cualquier caso, insisto, intenta entregar como si tu texto fuera directo a imprenta.

Cuarto: ¿cómo se revisa y evalúa una prueba?

Cada maestrillo tiene su librillo. En ciertos casos, se hace una comparación automática de tu texto con un patrón de buena traducción y se revisa a mano la variación. Aquí el veredicto es apto o no apto, básicamente. Igual te dan algún comentario concreto, pero olvídate de ver tu traducción corregida.

En otros casos, se revisa la prueba como si fuera un encargo de verdad, es decir, sin comparar con ningún patrón. Se activa el control de cambios de la herramienta de turno (o se hace una comparación al final si no existe esta opción) y se emite un veredicto: apto o no apto. Aquí sí puedes recibir tu traducción corregida y algún comentario general.

Finalmente, puede utilizarse una versión simplificada del LISA QA Model (aquí un Excel de muestra gentileza de ALS). Este tipo de modelos permiten medir la calidad de una traducción con valores concretos y semiobjetivos. Se establecen unos tipos de error, unos niveles de gravedad y un umbral de tolerancia. Ciertos tipos de error menores siempre tienen una gravedad baja, mientras que otros pueden ser leves, graves o muy graves. Vamos, como en el examen de conducir práctico. ;) El umbral se establece introduciendo el número de palabras del texto y los errores van restando puntos según su gravedad hasta llegar a ciertos resultados. Por ejemplo, se puede decir de una traducción que está perfecta o casi perfecta, que necesita una revisión rápida, una revisión a fondo o una retraducción. En este caso puedes recibir tu traducción corregida, pero no es habitual porque esta evaluación ya supone bastante curro. Lo que sí te pueden dar es el Excel con tu nota, los tipos de error, tu traducción con los tipos de error marcados (a ti te corresponde devanarte los sesos buscando el porqué) y un comentario general.

Además del apto / no apto, hay una tercera categoría, habitualmente reservada a los becarios que van a una empresa a continuar su formación. Esta es "rescatable" o, de forma más políticamente correcta, "tiene potencial". Claro está, no te van a decir que eres "rescatable", sino que te dirán "apto, pero cuidado con X, Y y Z, ya te acostumbrarás cuando vengas".

Quinto: reacción ante una prueba suspendida

¿Puedes patalear? Sí, pero no mucho. Si han invertido tiempo en revisar tu prueba, difícilmente van a cambiar de opinión porque intentes justificar tus decisiones. Esto no es la universidad, aquí no hay "una segunda opinión". Si no te envían comentarios concretos, ni un listado de errores, ni tu traducción revisada, puedes solicitar algo de esto para "mejorar y hacerlo mejor la próxima vez". Seamos constructivos, no vengativos. Como en los pasos anteriores, tu actitud y profesionalidad forman parte de la prueba.

Recuerda, cada empresa tiene sus propios métodos de selección. Unas son más abiertas, comprensivas, tolerantes y profesionales en general y otras te enviarán un PDF mal escaneado con las instrucciones "traduce esto para mañana", no contestarán tus dudas, tardarán una eternidad en darte los resultados (si te los dan) y te dejarán con la palabra en la boca si se te ocurre quejarte. Se dice que una persona es tan buena como el trato que reserva a sus inferiores. Sustituye "persona" por "empresa" e "inferiores" por "proveedores" y listo.

Nota: no explico qué hacer cuando pasas una prueba porque me imagino que nadie va a contestar con un "Uuuuuiiiiiii, muchas gracias, qué ilusión, ¡es la primera prueba que paso! :) :) :) :)"

Espero que esta entrada te ayude a saber lo que pasa al otro lado del correo cuando te envían una prueba, entregas tu propuesta y te llegan los resultados. ¿Puedes contar alguna batallita relacionada con las pruebas? ¿Algún PM malote te tumbó cuando no te lo merecías? ¿Alguna ocasión en que el suspenso sí estaba merecido? Bueno, esto último mejor te lo guardas.