martes, 27 de septiembre de 2011

¿A quién le importa la calidad?

Después de confirmar una reserva de Ryanair, he imprimido el billete y me he dado cuenta de que aparecen un par de frases en catalán en medio del español. Luego me ha dado por leerlo todo y me he llevado las manos a la cabeza por el número de fallos que he encontrado.

Sí, debería haber usado colores distintos
Ryanair es una de las aerolíneas con más éxito de Europa. Mayor volumen de facturación, mayor número de pasajeros. Arrasa, sin más. ¿Porque es buena? No, porque es barata. Muchos viajeros no necesitamos lujos, simplemente ir del punto A al punto B sanos y salvos y sin demasiados retrasos.

¿A quién le importa que el español de su web lo traduzca un irlandés loco en sus ratos libres? ¿Que lo maquete un diseñador borracho? ¿Que el control de calidad de su web lo haga un mono tití con tutú? Eso es irrelevante. Lo importante es que son baratos.

Se suele decir que, cuando proporcionas un servicio, tienes tres factores relevantes: calidad, precio y velocidad. Cuando el servicio se proporciona en equilibrio, las cosas salen bien. Cuando recortas dos, el tercero queda para el arrastre. ¿Quieres una revisión rápida y buena? No será barata. ¿Quieres una maquetación buena y barata? No será rápida. ¿Quieres una traducción rápida y barata? No será buena.

Pirámide invertida de servicios
Ejercicio de agudeza visual: observe la imagen anterior y diga, en menos de un minuto, si esta pirámide es sostenible sin trucos.

La (buena) traducción es algo propio de un delicatessen. Intenta venderla a los que saben apreciarla y están dispuestos a pagar por ella. Los demás no te darán ni cacahuetes.

martes, 13 de septiembre de 2011

Diversión localizadora con delimitadores de millar

Wikilengua es una iniciativa de Fundéu BBVA, Red.es y la UAM que se surte de contribuciones de la comunidad para exponer las normas lingüsticas del español de forma clara y abierta. Cito de su página sobre los números.
Aunque todavía es práctica común en los números escritos con cifras separar los millares, millones, etc., mediante un punto (o una coma, en los países en que se emplea el punto para separar la parte entera de la decimal), la norma internacional establece que se prescinda de él. Para facilitar la lectura de estos números, cuando constan de más de cuatro cifras se recomienda separar estas mediante espacios por grupos de tres, contando de derecha a izquierda (12 000). Esta recomendación no debe aplicarse en documentos contables ni en ningún tipo de escrito en que la separación arriesgue la seguridad. No se utiliza nunca esta separación, ni tampoco el punto, en la expresión numérica de los años, en la numeración de páginas, portales de vías urbanas y códigos postales, ni en los números de artículos, decretos o leyes.
Los señores académicos de la RAE que se sacaron de la manga tales excepciones a la norma probablemente no toquen mucho un ordenador. Desde luego, no les veo en el Google Summer of Code. Porque si fueran, algún informático les metería una katana (con k) entre ceja y ceja, por listos.

Pregunté a Fundéu si todo este lío venía de la Ortografía o de dónde y resulta que sí, que no es el trabajo de un mono borracho algún vándalo que ha hecho un destrozo en la wiki. Podría haberlo consultado en la nueva Ortografía, pero no me apetece comprármela.

Configuración regional de Windows
En informática, "locale" es el conjunto de instrucciones lingüísticas y regionales que definen la estructura de números, medidas, monedas, fecha y hora, etc en un sistema (operativo). La fotico de arriba es la personalización del locale permitida en Windows 7. Mi Windows 7, concretamente, que totalmente actualizado cree que el separador de millares es un punto, algo que ya no es así oficialmente desde la publicación de la Ortografía de la Santa RAE el año pasado. Bueno, no pasa nada, se puede poner otro carácter en lugar del punto y yo he elegido un espacio fino (U+2009)* que he introducido vía Mapa de caracteres y luego he pegado en su casilla.

Pero ¿qué hago con eso de las recomendaciones? Que si números de cinco o más dígitos, que si números de menos, que si textos técnicos o generalistas, que si códigos postales… Pues no hago nada. No puedo hacer nada. Unos sistemas permiten más o menos personalización de los locales, pero difícilmente sabrá el sistema si el texto es científico, jurídico o literario.

Y ¿para qué sirve tener el locale configurado con el separador correcto de millares? Pues para dar formato a los números en Excel, por ejemplo. O, más útil en la traducción, para los placeables y el control de calidad.

Punto 1: los placeables o transferibles, según terminología Trados, son elementos reconocidos como invariables o que deben adaptarse a un locale. Por ejemplo, un número (200,000), una medida (200 km), un vínculo, o una etiqueta (<br />). Trados agrupa estos elementos como una unidad y permite situarla en su justo lugar en la traducción. Por defecto, Trados nos adaptará el placeable si puede, así 200,000 se convertirá en 200.000, cuando hoy día debería adaptarlo a 200 000.

Punto 2: control de calidad. Ya sea en APSic xBench, en Yamagata QA Distiller o en el controlador interno de Trados, el control de calidad se da cuenta de si hemos puesto un numerito distinto en la traducción del que venía en el original, teniendo en cuenta las diferencias de locale. Es decir, si en inglés pone "200,000.00", el programita buscará en el locale para saber cómo se debe adaptar este número al español y señalará como error lo que cree que no está correctamente localizado.

El problema es que, aunque cambiemos el símbolo de separación de miles de la Configuración regional de Windows de punto a algún tipo de espacio, Trados no se da por aludido. Sustituye los números bien, sí, pero detecta como error lo que está bien y deja pasar lo que está mal, con lo que el control de calidad automático… deja de ser automático. Para Trados, en español "200.000" y (por alguna razón) "200,000" están bien, pero 200 000 no. Lo mismo pasa con ApSIC XBench, pero en QA Yamagata Distiller se pueden definir locales a medida (aunque no es fácil), con lo cual es el único control de calidad que funciona correctamente en español, si exceptuamos la excepción de los números de menos de cinco dígitos.

Yo veo dos caminos para resolver este problema.
  1. Podemos localizar los números bien desde un principio aunque el control de calidad los detecte como error y tengamos que hacer una comprobación manual de que los números coinciden en los segmentos de origen y destino. Un control manual implica mucho más tiempo y esfuerzo y lleva al error humano.
  2. Podemos dejar que Trados localice los números como mejor le parezca de forma que el control de calidad detecte solo los números que no coinciden, es decir, los verdaderos errores. En este caso, tendremos que localizar los números a posteriori. ¿Cómo? Efectivamente, justo lo que te temías, con expresiones regulares. En Trados 2009, Control+H, activas "Expresiones regulares" y sigues estos pasos, cambiando los puntos de reemplazo por los espacios que necesites. Si es un archivo de Word, también puedes hacerlo al final siguiendo estos otros pasos (incluye truco para no arreglar lo que el cliente se niega a pagarte) o este maravilloso videotutorial de Xosé Castro. También es factible no usar delimitador para los millares de cinco dígitos o menos, como manda la RAE, haciendo modificaciones a los patrones, pero ahora no me apetece pensar cómo.
Por cierto, he creado una macro siguiendo los pasos de maese Castro, pero cambiando los puntos de millar por espacios finos (U+2009). Para importarla, en Word, dale a Alt+F11, File > Import File, selecciona .BAS, cierra Visual Basic. Para asignar un atajo de teclado (en Word 2007/2010), File > Options > Customize Ribbon > Choose commands from > Macros > escoje (Normal.NewMacros.)Localizarnúmeros > Keyboard shortcuts (Customize...) e introduce una combinación de teclado para ejecutar la macro. En Word 2003 o anteriores, tengo entendido que se accede a esta opción por Tools > Customize. Si sabes una forma menos farragosa de compartir una macro, avisa y actualizo la entrada.

¿Y tú? ¿Cómo te enfrentas a este problema? ¿Se te ha ocurrido otra solución? ¿Usas otro software distinto a Trados que sí está preparado para la norma actual en español? ¿Habrá llegado alguien a leer hasta aquí sin darle un telele?

Quiero agradecer a la ISO, por inventarse lo de los espacios en el Sistema Internacional, a la RAE, por añadir excepciones absurdas, a SDL, por no entender que los espacios también son delimitadores, y a Microsoft, por no dejar (ver nota al pie) usar el espacio adecuado como delimitador de millares y no aceptar un verdadero espacio duro como duro. A todos vosotros, gracias por hacerme la vida un poquito más difícil cada día.

* El espacio fino (U+2009) funciona como duro (200 y 000 no se separan a final de línea) en Word, mientras que en la mayoría de formatos no es duro. En WordPress, el gestor de webs más popular, por ejemplo, hay que usar el espacio duro angosto (U+202F), ya que U+2009 no sirve, como es lógico. Como curiosidad, la Configuración regional de Windows no acepta U+202F como delimitador válido y eso que es el espacio recomendado para los números. Microsoft, como siempre, se pasa los estándares por el forro.